La cruel e ilógica soledad del candidato más votado
La cruel e ilógica soledad del candidato más votado
Feijóo recibió palos de todos; Abascal, de todos, menos de Feijóo. Sánchez acusó a PP y Vox de contribuir "con su apoyo" al "desastre absoluto".
Partamos de una quimera chorra –o no tanto, a tenor de cómo se informan algunos–. Imaginemos a un paisano que, a la manera de Rick Grimes, el protagonista de The Walking Dead, despierta de un coma y se entera, a través del pleno parlamentario de este miércoles, de que hay una guerra en Irán. Concluiría, tras escuchar a Sánchez y a sus enanitos, que PP y Vox habrían bombardeado Teherán, Bagdad y, si me apuran, cubierto con sal las ruinas de Cartago; tras atender a Abascal, que Feijóo es un siervo acomplejado del presidente del Gobierno y que tiene por misión principal suicidarse, licenciando al único partido –amén de UPN y Foro Asturias, quiere decirse– con el que puede alcanzar la mayoría parlamentaria en las próximas generales.
Feijóo, el candidato más votado, el que más diputados suma, recibió palos de todos; Abascal, de todos, menos de Feijóo. Vox crece a la par que la mayor parte de sus fundadores se rebela contra los intereconómicos que mecen la cuna de Bambú y el presente politburó antepone el napalm a la diplomacia cuando toca abordar con Génova de las cosas del comer. Mientras, Sánchez se frota las manos. Hace un par de meses, una garganta de seda de Moncloa me reconocía: "Las generales están perdidas; la vista está puesta en 2028 o 2029. Vox será un dolor de muelas inaguantable para el PP. Ese Gobierno será de cristal. Y ahí es cuando volveremos, aupados por una mayoría plurinacional". La jugada es descarada. A la colonización de las instituciones remito, así como, a falta de la resolución del concurso, al inminente canal de TDT de José Miguel Contreras, CNN 7, que se atisba como la reserva espiritual del sanchismo mediático, como un refugio para Intxaurrondo, Cintora, Ruiz y derivados en el caso de que un Ejecutivo de centro-derecha haga limpia en el ente público.
Eso, ya digo, me lo contaron antes del gatillazo voxero en Castilla y León y de........
