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Jesús Fernández ÚbedaLibertad Digital |
Miguel Tellado exhibió sonrisa de marrajo después de desguazar la vida, obra y desastres de Yolanda Díaz.
Con Sánchez en Cipango y Cuerpo en EEUU, el Congreso se manifestó como el Efecto Casimir: incluso en el vacío, hay energía.
Feijóo recibió palos de todos; Abascal, de todos, menos de Feijóo. Sánchez acusó a PP y Vox de contribuir "con su apoyo" al "desastre absoluto".
Montero exudó cortisol a espuertas, el PP lo olió y, con la crueldad pertinente, hurgó en la herida de los fracasos electorales recientes y venideros.
No hay nada más sagrado que la propia firma. Seguiré demostrándolo en LD, mi casa desde hace quince años.