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El burdo exhibicionismo romántico del bebé diabólico y 'Pe Punto Ese Punto'

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10.06.2026

El burdo exhibicionismo romántico del bebé diabólico y 'Pe Punto Ese Punto'

Durante un rato, en el hemiciclo sólo existieron aquel trasunto euscaldún del mamoncete cinematográfico y el tipo que lo sostiene en sus brazos.

Si es usted, estimado lector, una de las 100 millones de personas que vio La Pasión de Cristo, recordará esa escena en la que Lucifer, interpretado por Rosalinda Celentano, sostiene a un bebé horripilante que guarda cierto parecido –el cierto es eufemístico– con María de las Mercedes Aizpurua Arzallus, periodista condenada y portavoz de EH Bildu. Con aquella escena, Mel Gibson pretendía mostrar cómo el Mal puede mancillar algo bueno. Tal y como declaró el propio cineasta: "¿Qué es más tierno y hermoso que una madre y un niño? El diablo lo toma y lo distorsiona un poco. En vez de una madre normal y un niño, tienes una figura andrógina cargando a un bebé viejo de cuarenta años con pelos en la espalda. Es raro, es impactante, es casi demasiado".

Siguiendo a Gibson, raro fue comprobar cómo este lunes, cuando saludó al Papa, la hagiógrafa de gudaris sanguinarios no vomitó verde ni su cabeza giró 180 grados, a lo Regan MacNeill. E "impactante" y "casi demasiado", pese a la costumbre, ha sido el entremés parlamentario que ha protagonizado este miércoles junto a Pedro el Guapo, marido de Begoña y yerno de Sabiniano. Un flirteo rosa Sálvame y amarillo cáncer, obsceno y servil, que superó en horror y en asco a la citada escena de La Pasión porque, durante esos minutos de la sesión de control, en el hemiciclo no hubo rastro de Bien: sólo existieron aquel trasunto euscaldún del inquietante mamoncete........

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