Cuando las ideas derrotan al ruido
Cuando las ideas derrotan al ruido
La conversación pública se ha ido empobreciendo hasta quedar atrapada en una dinámica en la que la confrontación importa más que el argumento.
Hay finales que parecen una despedida y otros que anuncian un nuevo comienzo. Los tres días de la primera edición de la Escuela de verano de Atenea, celebrada en Comillas, pertenecen, sin duda, a esta segunda categoría. Uno llega pensando que asistirá a un ciclo de conferencias más o menos convencional y termina descubriendo algo mucho menos frecuente en la vida pública española: un espacio de reflexión serena, debate riguroso y libertad intelectual. Un lugar donde las ideas vuelven a ocupar el centro de la conversación.
Conferencias hay muchas. Se organizan cada semana en universidades, auditorios o foros empresariales. Se escuchan diagnósticos conocidos, discursos impecablemente construidos y conclusiones previsibles. Lo realmente excepcional no es reunir ponentes de prestigio, sino conseguir que personas de procedencias y sensibilidades distintas dialoguen durante varios días sin convertir cada discrepancia en una batalla ideológica. Y eso, precisamente, es lo que hoy escasea en España.
La conversación........
