Pedro Sánchez, el sepulturero
Pedro Sánchez, el sepulturero
Su decisión de mantenerse hasta el mismísimo final no es heroicidad, sino cobardía.
Ya no falta de nada para que la imputación de Zapatero haga saltar las alarmas que aún permanecían mudas. Hasta han aparecido relojes y joyas en una caja fuerte oculta en el despacho del expresidente. Sean cuales sean los títulos de propiedad del "botín", digno de piratas del Caribe, la imagen es demoledora. Y, sin embargo, ahí está Pedro Sánchez, tranquilo, esperando a que el mundo se desmorone a su alrededor con la calmosa paciencia del que aguarda un tren regional en una estación de tercera. Sus últimas palabras conocidas en medio de esta cuenta atrás en el Doomsday Clock socialista fueron para decir que habrá elecciones en 2027, de ninguna manera antes, y que si los españoles quieren, ahí seguirá cuatro años más o los que sean menester.
Desde que adelantó elecciones en........
