El año que viene… ¿en Jerusalén o en el infierno?
El año que viene… ¿en Jerusalén o en el infierno?
Lo peor no es el antisemitismo ciego sino la cobardía de los que se ponen de perfil.
La oficialmente encargada de negocios (embajadora oficiosa) de Israel en España, Dana Erlich, protagonizó este jueves un desayuno de Nueva Economía Fórum en Madrid donde fue presentada nada menos que por José María Aznar. El acto sacaba chispas. De un tipo que hace tiempo que no se ven en este país aletargado por la vorágine, aunque parezca una contradicción.
Aznar vuelve por sus fueros con timideces las justas. Ya se tiró en Ceuta cuando nadie lo esperaba —veremos si se cumple la promesa de que vaya pronto el Rey— y en el tema de Israel también cogió el toro por los cuernos. Recordó que hubo un tiempo en que la política exterior española tenía cierta ambición. Incluso cierta lógica. Con todos los tropiezos que se quiera. Incluso con el fiasco en el que al fin quedó la guerra de Irak. Pero algunos seguimos pensando que el error no fue tanto ir, como comprar acríticamente el relato norteamericano sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Sadam Husein. ¿De verdad era ese el fondo de la cuestión?
La civilización se defiende o no se defiende. Israel es........
