Un millón de fotos
Las fotos de los niños asesinados en Gaza, en Líbano o en Irán cuentan con una potencia epistemológica que actualiza cualquier tipo de debate. / ED
Una foto podría ser una excepción, una fractura, una consecuencia inesperada. No un millón. Un millón de fotos es un desastre, la desvergüenza eterna, la hipocresía del capital, la injusticia. Los protagonistas de una foto podrían ser responsables, por sus decisiones equivocadas, por su despiste, por mala suerte buscada, qué sé yo. Pero los protagonistas de ese millón de fotos no, no son responsables, son víctimas del horror. Ahí ya no se puede buscar responsabilidad sibilina, ahí ya actúa........
