Lapiedra en un pobre (y simbólico) día de Jaume I
Coronas ayer en el monumento de Jaume I del Parterre en el 750 aniversario de su muerte. / Germán Caballero
Ironías del destino: Ramon Lapiedra ha ido a expirar el día de Jaume I, justo 750 años después de este. Lo imagino con una de sus sonrisas de tímido. Yo no puedo evitar ligar el rector a la pandemia. Cosas del destino: lo entrevisté pocos días antes del estado de alarma, así que hubo que guardarla y rehacerla unas semanas después. Lo recuerdo en su despacho en la vieja facultad del campus de Burjassot (vieja es mucho decir cuando la has visto construir en campos de huerta desolada), mirando por la ventana entre dos cuadros de Carmen Vidal, su mujer, preocupado entonces por ella. Repaso ahora aquellas páginas y lo veo preocupado también por la emergencia climática (“la gente piensa que los cambios climáticos son muy lentos, de cientos o miles de años, pero es falso”), por un “pesimismo peligroso” que se contagiaba, como si no hubiera salida, y por la........
