La cultura sigue dando guerras vacías. Por la tarde fui a nadar
David Uclés, con el Premio Nadal. / LORENA SOPENA
La adolescente más bella del mundo sola con un libro. Alguien joven sin pudor y sin género que exhibe su condición de artista. Una pareja de edad dispar con las manos juntas sobre la mesa. Una mujer con la confianza tan alta para pasearse con una cofia dorada. Todos unidos por Pollock. O por Warhol. Me gustan las cafeterías de los museos internacionales porque todo es posible en un ambiente de asepsia e indiferencia que ni la ONU. Nada extraña siempre que se abone la consumición. Nada importa que se junte quien desayuna con quien engulle una comida de dos platos.
Es un universo ajeno a las batallas en las que periódicamente se enzarza la cultura de este país. No sé ya si el motivo de la última es el éxito de........
