El feminismo más necesario que nunca
El feminismo espera volver a teñir de morado las calles, como antes de la pandemia. / Ferran Nadeu
Muchas veces tenemos que recordar lo importante que es la genealogía feminista, reconocer todo lo que el feminismo como movimiento social histórica y constante que busca la igualdad de derechos políticos, civiles, económicos y sociales entre mujeres y hombres, cuestionando el sistema patriarcal.
En la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas realizada en Copenhague en 1910, Clara Zetkin propuso y se aprobó la celebración del «Día de la Mujer Trabajadora», la primera conmemoración se realizó el 19 de marzo de 1911.
El 8 de marzo se ha consolidado en España como una fecha clave para denunciar las desigualdades de género y recordar una larga historia de lucha por los derechos de las mujeres. Cada año, miles de personas salen a las calles en esta jornada internacional para exigir igualdad real y el fin de todas las formas de discriminación y violencia machista.
Durante el franquismo, las mujeres se encontraron en una posición subordinada, con tan pocos derechos que ni siquiera podían trabajar o abrir una cuenta corriente sin el consentimiento de sus maridos. Fue en 1975, apenas meses antes de la muerte del dictador Franco, cuando se produjo una tímida apertura hacia la igualdad de género con la reforma del Código Civil. La eliminación de la licencia marital en ese año permitió que las mujeres casadas accedieran libremente al mercado laboral, marcando un hito en la emancipación femenina.
Hasta mediados del siglo XX, en el código penal español, el asesinato de la esposa por infidelidad tenía una atenuación de responsabilidad o quedaba impune si el marido la sorprendía en el acto. El Franquismo en España: Durante la dictadura, se restableció el delito de adulterio y se amparó el uxoricidio por "honor", lo que significaba que un marido que mataba a su esposa por infidelidad apenas recibía penas de destierro. En esta época, la ley permitía al padre dar a los hijos e hijas en adopción sin el consentimiento de la madre, ya que esta tenía prohibido ejercer la patria potestad.
Las mujeres casadas necesitaban la autorización expresa de sus maridos para realizar cualquier acto jurídico y patrimonial, lo que incluía aceptar una herencia, comprar o vender propiedades, la mujer casada no tenía la libre administración de sus propios bienes y necesitaba el permiso de su marido para gestionar su economía.
El régimen franquista abolió los derechos de igualdad ganados durante la Segunda República y volvió a un modelo patriarcal donde la mujer quedaba equiparada en derechos a menores o personas incapacitadas en ciertos aspectos.
No fue hasta la reforma del Código Civil de 1975 (Ley 14/1975) cuando se eliminó la licencia marital, permitiendo a las mujeres españolas realizar actos de administración de sus propios bienes sin permiso. Sin embargo, la igualdad plena en la administración de la sociedad conyugal no llegó hasta 1981, fue en este año cuando se legalizó el divorcio en España.
El movimiento de mujeres ha conseguido derechos que hoy en día disfrutamos todas las mujeres, pero, todavía nos queda mucho por conquistar, la agenda feminista tiene entre sus demandas se centra en blindar derechos frente al avance de la extrema derecha, con especial énfasis en la igualdad salarial, igualdad en las pensiones de jubilación, la lucha contra la violencia machista, y la igualdad en el entorno digital, la corresponsabilidad, la eliminación de la prostitución y de los vientres de alquiler la eliminación del techo de cristal y la ocupación en puestos de poder, desde el político al financiero, entre otras conquistas,
Como militante del movimiento feminista quiero acabar felicitando a la coordinadora feminista de Valencia, por la sororidad, por el compromiso, por el gran trabajo y por conseguir en un par de días más de 4000 firmas y el apoyo ciudadano que permitirá seguir con el recorrido histórico de la manifestación del 8M, a pesar de la presión que ha ejercido el ayuntamiento de Valencia, para cambiar el recorrido.
