menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Parecerse a lo que amamos

17 0
04.05.2026

Antología caprichosa. Algunos poetas franceses del siglo XX

Traducción por Edición de Fabienne Bradu y Guillermo Sheridan

Ediciones de la Paz/El Equilibrista

Ciudad de México, 2025, 436 pp.

Nombre de usuario o dirección de correo

Cuando Octavio Paz volvió a México, en septiembre de 1953, fue bien recibido por sus amigos, entre ellos por el coordinador de Difusión Cultural de la UNAM y director de la mejor época de su revista, Jaime García Terrés, quien lo invitó a varias actividades y en noviembre le dedicó un fragmento de su columna –“La feria de los días”–, donde comentó que la conferencia de Paz sobre “Poesía y poema” había sido “uno de los acontecimientos más relevantes de la vida artística en México”. Alabó también el ciclo de conferencias de Max Aub sobre la “Poesía española contemporánea” y, finalmente, narró que, desde su regreso, todas las mañanas el poeta recorría avenida Juárez visitando librerías. En una de ellas había solicitado un libro de 1948 que no tenían y entonces le ofrecieron las últimas novedades. “Octavio confesó cabizbajo: ‘Para mí todo es novedad, tras un alejamiento de diez años’. Y entonces al dependiente se le iluminó la cara: ‘En tal caso, es indispensable que conozca estos ensayos de Cosío Villegas. Y esto, de Martín Luis Guzmán. Y también (y aquí le mostró a su desconcertado interlocutor sendos ejemplares de El laberinto de la soledad y de Libertad bajo palabra) a este poeta, Octavio Paz, que dicen que es bastante bueno’.”

Cinco años más tarde, y después de la experiencia de Poesía en Voz Alta, efectuada también en la UNAM, Paz sería llamado por Max Aub para una nueva aventura: un programa de radio que se tituló: Algunos poetas franceses del siglo XX. Una antología caprichosa y cuyos once programas se transmitieron por xeun, Radio Universidad Nacional, entre el 20 de junio y el 22 de agosto de 1958. La antología muy probablemente fue preparada –conjetura Guillermo Sheridan– por Paz, claro, pero también por el actor Pierre Comte, quien vivió una temporada en México, y por Jean-Clarence Lambert, de paso en el país, y quien quizá recomendó a Comte con Paz, cuando debió volver a Francia. En la cabina acompañaron a Paz el propio Comte, el locutor........

© Letras Libres