La muerte de Borges
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Este año se cumplirán cuarenta de la muerte del escritor argentino que fue, como él lo dijo de Quevedo, más que un hombre “una dilatada y compleja literatura”.
Jorge Luis Borges murió en Ginebra, Suiza, a las 7:47 de la mañana del sábado 14 de junio de 1986. ¿De qué murió? ¿Cómo murió? ¿Quién lo acompañó en su lecho de muerte? ¿Por qué decidió morir en Suiza y no en Argentina, donde están enterrados sus mayores?
Varias de las respuestas a estas preguntas aparecen en la voluminosa y extraordinaria biografía de Edwin Williamson Borges, una vida (Seix Barral, 2007) y otras en un libro menos conocido: Borges-Bioy, confesiones, confesiones (Sudamericana, 1997), del periodista Rodolfo Braceli.
El 13 de septiembre de 1985, le diagnosticaron a Borges, en un hospital de Buenos Aires, cáncer en el hígado. No le dijeron cuánto tiempo le quedaba de vida, pero él suponía que poco y procedió en consecuencia. Tenía planeado con antelación un viaje a Milán, Venecia y Ginebra. La situación en Argentina era muy tensa. Se celebraban en ese momento los juicios a los militares de la dictadura. Se temía que el presidente Alfonsín no tendría los arrestos para proceder contra los militares y les concedería una amnistía. Federico Guzmán ha contado en detalle en El miembro fantasma (Los libros del perro, 2021) la forma en que Borges fue cobrando conciencia de los horrores que se vivieron bajo la dictadura y el error en que incurrió al haberla apoyado en sus inicios. Hacia finales de 1985 estaba muy decepcionado de lo que ocurría en su atribulado país. Publicó entonces una carta abierta en Clarín: El gobierno –escribió– debe buscar la justicia con vigor porque si no se juzga y condena un crimen, se convierte en su cómplice.
Cansado de los espantos que diariamente salían a la luz con la........
