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La aduana que confía en el viajero

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15.08.2026

Villegas, Botero, Malagón, Umaña. Cuatro nombres de una lista más larga, tres gobiernos distintos, un mismo cajón del que los presidentes sacan ministros: la dirigencia gremial. Ninguno de esos nombramientos generó el ruido que se armó con el de Ana María Vesga, quien venía de Acemi: para unos, el zorro cuidando el gallinero; el entonces presidente Petro escribió que la salud se entrega a los dueños de las EPS. Para otros, por fin alguien que conoce el sistema. Lo que distingue este caso es el grado. Casi cualquier gremio tiene afiliados que manejan recursos públicos de alguna forma, vía subsidios, convenios o garantías. Con las EPS agremiadas en Acemi esa administración está además en el centro del pleito por el modelo de salud: el recurso es la UPC, una asignación per cápita que la ley pone en sus manos para administrar, en un sistema en crisis.

Este texto sale cuando el país todavía cuenta sus muertos, que ya son cientos. El terremoto del lunes, el más fuerte en 47 años, colapsó hospitales de Chocó a Cali, y entre los escombros aún se busca gente. A la ministra la catástrofe la recibió antes que el despacho: su primera semana se le fue en puestos de mando y brigadas médicas antes que en su silla. Nada de lo que sigue juzga esa respuesta; el problema viene de antes y la excede.

Conviene empezar por conceder lo cierto. Los gremios saben. Pocos conocen mejor un sector que quien lo ha operado durante años, con sus cifras y sus actores. Por eso presidentes de todos los signos han metido la mano en ese cajón. Santos llevó a Defensa a Luis Carlos........

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