Colombia va a una segunda vuelta entre dos proyectos excluyentes
Más que una elección entre izquierda y derecha, la segunda vuelta queda planteada como una batalla sobre qué miedo pesa más: el miedo al continuismo de Petro o el miedo a un salto autoritario de derecha.
Desafiando los últimos resultados de las encuestas, el preconteo de la primera vuelta muestra que la carrera en las últimas dos semanas dejó de ser una entre tres candidatos competitivos a volverse un pulso solo entre los candidatos que representaban más claramente los dos extremos del espectro ideológico y compartían los mismos métodos populistas. El empate político y emocional quedó planteado, lo que augura tres semanas de una competencia feroz.
Una competencia que no será tanto entre programas ni modelos de país sino que seguramente se planteará alrededor de dos amenazas existenciales. Para unos, Cepeda son cuatro años más de Petro, constituyente, lucha de clases y paz total 2.0. Para los otros, De la Espriella es desprecio a los contrapesos, militarización y revancha contra la izquierda.
Los dos punteros llegan a este punto no solo con una promesa de gobierno, sino de impedir que el otro –al que definieron no como un rival a derrotar sino como un enemigo existencial– destruya el país. Así está planteada la pelea.
¿Qué miedo tiene más capacidad de movilizar en segunda vuelta: el miedo a la izquierda en el poder o el miedo a una derecha vengativa?
La segunda vuelta la definirá quién logre convertir mejor el rechazo al otro en una mayoría: Abelardo necesita que el antipetrismo sea más fuerte que el miedo a él; Cepeda necesita que el miedo a Abelardo sea más fuerte que el desgaste de Petro.
Normalmente, en segunda vuelta los candidatos intentan moderarse para ganarse el voto del centro.
En este caso, Iván Cepeda intentará convencer a........
