Los correos de los catalanes: desde 2015 Grau y Vendrell hacen negocios usando su amistad con Petro y Verónica
“En este contrato Nano, he puesto en juego toda mi ascendencia en la Alcaldía. Me estoy jugando mis cojones”, escribió Manuel Grau Pujadas en un correo electrónico dirigido a uno de sus socios en España, el 28 de julio de 2015. En la Alcaldía de Bogotá estaba Gustavo Petro, quien como presidente nacionalizó de manera exprés a Grau y le dio un cargo en la junta directiva de Cisa, la empresa inmobiliaria del gobierno, que aún tiene.
En ese correo, Grau le reclamaba a un socio español llamado Fernando Monzón, a quien se refiere como “Nano”, porque no había puesto su interés en un negocio que Grau había conseguido en Colombia con la alcaldía Petro.
Según detalló Grau en otra comunicación fechada ocho días atrás, el negocio era jugoso.
“Aquí estoy doblemente puteado. Llevo 11 meses luchando solo este tema con todos los asesores de alcaldía, secretarios generales, alcalde, agencias en casa y la madre que los parió!!! (…) Nano, nos pagan €20.000 al mes casi!!!!”.
La Silla Vacía tuvo acceso a 331 correos electrónicos como ese enviados por Grau y sus socios entre febrero y noviembre de 2015. Ahí aparece también Xavier Vendrell, otro catalán nacionalizado por Petro.
Esta investigación revela el contenido de los cientos de correos porque muestran que desde hace una década Vendrell y Grau han usado su apoyo político y amistad con la familia presidencial para intentar hacer negocios y desarrollar proyectos con entidades públicas y contratistas poderosos del país.
Grau, amigo cercano de la primera dama, Verónica Alcocer, hizo parte de la formulación de la “política de economía popular” en la campaña Petro. Y este año su hermano apareció mencionado en un escándalo por direccionamiento de contratos en el Grupo Ecopetrol.
Vendrell fue estratega en la campaña del presidente de 2022. Estuvo detrás de la megaoperación de testigos electorales, hoy investigada por el Consejo Nacional Electoral y por la Fiscalía. También dirige Activistas del Cambio, colectivo al que Petro le entregó el mandato de “movilizar al pueblo”. Y en 2023 tuvo un contrato con el Ministerio de Trabajo que usó para su beneficio.
Las comunicaciones dejan prueba de que desde 2015 los catalanes Grau y Vendrell tuvieron relaciones de negocios con aliados cercanos a Petro como Catalina Velasco, exministra de Vivienda, hoy anunciada como embajadora en Dinamarca, y una relación cercana con su esposo, Eduardo Noriega, directivo de la Colombia Humana.
Vendrell dijo en Blu Radio en agosto del año pasado que su historia como empresario en Colombia se debe a la admiración que tiene por Colombia. “Llevo muchos años creyendo en este país, explicando las maravillas de este país”. Pero detrás, sus socios catalanes, entre algunos negocios caídos, relatan su frustración. “Empiezo a conocer a estos colombianos”, escribió Grau. En otro correo, su socio Monzón le pide calma frente a “lo que cualquier explorador español del siglo XVI se debió encontrar en una tierra inhóspita llena de gentes con otras culturas y formas de hacer”.
El ánimo de lucro de los catalanes no ha estado vinculado solo a la izquierda petrista. Sus correos del 2015 también muestran que hicieron negocios con Gabriel Hilsaca, hijo del controvertido contratista público Alfonso “El Turco” Hilsaca, quien le entregó 400 millones a Nicolás Petro, para financiar la campaña presidencial, según reconocieron sus propios asesores. También intentaron hacer negocios con Alberto Ríos, entonces rival declarado de Petro en la Alcaldía.
Contactado por La Silla Vacía, Grau dijo inicialmente que “me dice mi abogado que tienes prohibido y que te sirva este mensaje de aviso que NO puedes utilizar ningún (sic) información de esos mails”. Luego afirmó que los correos “son falsos!!! Hace 12 años antes de venirme a Colombia que no utilizo ese mail!!!”. Pero los cientos de correos que llegaron a La Silla Vacía a través de correo electrónico fueron contrastados con documentos públicos, registros empresariales, e información de prensa de la época que confirman su veracidad.
La figuración de Vendrell y de Manuel Grau gira alrededor de Barcelona Export Group, una empresa constituida en España en abril de 2012, cuatro meses después de la posesión de Petro. El modus operandi era crear una empresa en Colombia con el beneficiado del lobby de Grau o Vendrell en la que tuvieran participación accionaria y luego obtener ganancias de los potenciales negocios que ayudaban a cerrar.
Se metían en todo: publicidad institucional, arreglos de infraestructura pública, gasoductos, aguacates, recolección de basuras y proyectos inmobiliarios. Los catalanes buscaban cualquier oportunidad de negocio por pequeña que fuera.
Su rastro fue mimetizado en consorcios, sociedades privadas y, en el caso de la alcaldía de Petro, en una modalidad de contratación que usó como vehículo a la Empresa de Teléfonos de Bogotá, ETB.
El primer contrato del que queda rastro en los correos fue para hacer estudios, diseños y trámites para la renovación de la fachada de la ETB. Arrancó en 940 millones de pesos en febrero de 2014 y terminó a finales de 2015 en 1.255 millones de pesos.
Vendrell y Grau acordaron pagos expeditos con su socio en un consorcio llamado BCN Group.
El contrato terminó cuestionado por la Contraloría Distrital por fallas de transparencia. “Se observa que la gestión contractual no se ciñe a los procesos establecidos en sus Directivas transgrediendo el principio de transparencia pues no son claras las actuaciones”, señala la auditoría a ese contrato.
A la par de que ejecutaban con retraso los estudios para renovar la fachada de la ETB, Vendrell y Grau se movieron para quedarse con otros contratos a través de esa empresa pública. Esta vez relacionados directamente con la Alcaldía de Petro.
El canal era la ETB porque la Alcaldía, a través de la Secretaría General, le asignó el manejo de los planes de difusión y comunicaciones de la “Bogotá Humana”. La contratación quedaba en manos de la ETB, pero las órdenes las daba una división llamada “Agencia en casa” de la Alcaldía.
El 13 de febrero, Grau, Vendrell y sus socios hablaron del evento para la rendición de cuentas de Petro de marzo de 2015 y de una “exposición itinerante” pagada con recursos de la Alcaldía. En el correo quedó rastro de sabían previamente que la Alcaldía autorizaría el contrato.
En ese correo también piden que no se utilicen logos de MediaPro, empresa que era la encargada de las actividades. Según el diario ABC de España, MediaPro aparecía en el computador de Vendrell con proyecciones de negocios por 550 mil euros en Colombia. El equipo de Vendrell está en manos de la Guardia Española en el marco de investigaciones por corrupción y promoción de desórdenes públicos agravados. La mayoría de esos procesos se han ido archivando por un acuerdo político en España.
En esa comunicación también aparece copiado Josep Canals, otro catalán que fue contratado en la alcaldía de Petro como asesor. Petro en un trino de 2017 habló de Canals como su asesor para la peatonalización de la carrera séptima.
Hay un tercer proyecto que jamás se concretó, pero que muestra que Canals hacía las veces de intermediario en la Alcaldía de los proyectos de Grau y Vendrell.
Tuvo que ver con el interés de construir una torre comercial y de vivienda en el sector de San Victorino, sector que Petro quiso recuperar como alcalde. El proyecto alcanzó a tener planos. Y según los correos, Grau lo discutió con el alcalde Petro: “yo interiorizo el proyecto con el alcalde”, escribió.
Grau y Vendrell tenían un cuarto frente abierto.
Según un correo fechado el 23 de febrero de 2015, les dieron el aval para quedarse con la contratación de difusión de contenidos de la Alcaldía. Grau dice abiertamente en una de las respuestas que el asesor de comunicaciones de Petro se lo confirmó. Esta vez su socio era 3 Lemon, una compañía española de marketing.
El caso de 3 Lemon revela cómo operaban Grau y Vendrell en el país y que sus intereses estaban directamente relacionados con hacer plata.
En mayo de 2015, Grau envió un correo en el que detalla que Barcelona Export Group adquiriría el 50 por ciento de la sucursal en Colombia que montaría 3Lemon. Su compromiso sería la “actividad comercial”, es decir, conseguir la aprobación de los contratos en la Alcaldía.
El 16 de junio, la ETB le comunicó a 3Lemon que era el elegido para manejar “las comunicaciones digitales de la Secretaría General de la Alcaldía de Bogotá”. El contrato era hasta por 339 millones de pesos (Ver documento).
Para el 7 de julio, Grau le informó a sus socios en 3Lemon que ya habían sido citados por la Alcaldía. También envió copia de la primera campaña digital que les solicitaron.
El 19 de julio, justo cuando empezaba a andar ese contrato, fue que Grau le envió un correo a Fernando Monzón, dueño de 3Lemon en España, y a quien se refiere como “Nano”, diciéndole que estaba molesto porque no estaba metiéndole el mismo empeño que él.
En el correo Grau nombra a un “Messi”. Por el contexto de ese y varios correos, se entiende que hace referencia al entonces alcalde Petro.
Parte de la molestia de Grau en ese correo obedece a que su socio “Nano” también tenía intereses de trabajar con el entonces vicepresidente, Germán Vargas Lleras.
En el cruce de correos que inició el 19 de julio de 2015 no explican todos los detalles, pero sí queda claro que hay diferencias entre Grau y su socio por la cercanía exclusiva de Grau con Petro y de hecho nombran a la hoy primera dama Verónica Alcocer.
El socio de Grau respondió a ese correo diciendo que Vargas Lleras era el sujeto de su interés porque Petro se había desinflado, y habló de que al inicio parte de la estrategia estaba enfocada en que el grupo político de Petro se preparara para las presidenciales de 2018.
De hecho, en referencia a las presidenciales nombra a María Fernanda Carrascal, la influencer petrista que en 2022 se eligió representante a la Cámara por Bogotá en la lista del Pacto Histórico, la coalición con la que Petro llegó a la Presidencia.
Es decir, los negocios que arrancaron Grau y Vendrell en la Alcaldía de Petro tenían en la mira el poder de la Casa de Nariño. Sus socios catalanes no solo tenían el foco en Petro, sino también en sus rivales.
Por ejemplo, el socio de Grau también detalla que su interés en Vargas Lleras está en los “potenciales clientes” que podría traerle, debido a su injerencia en varios Ministerios. En la era de Juan Manuel Santos, Vargas Lleras tenía el manejo de las carteras de Transporte y Vivienda.
En el correo del 19 de julio, más allá de sus negocios en Bogotá, Grau relata que tiene intereses en proyectos en otras regiones y revela que su proyección está anclada a políticos y poderosos regionales.
Grau detalla que en Cartagena había expectativa de cerrar negocios con “el Turco”. Y le anuncia que el controvertido contratista, dueño de millonarias concesiones de alumbrado público y ordenamiento territorial en varias regiones del país, ya había “gastado más de dos millones de dólares”.
Dos meses después, Gabriel Hilsaca, hijo del “Turco” Hilsaca, le escribió directamente a 3Lemon, la empresa de “Nano” y la misma con la que Grau y Vendrell manejaron uno de los contratos con la Alcaldía de Petro, para que se encargara de la imagen de AGM Desarrollos, una de las empresas principales del emporio Hilsaca.
Los Hilsaca aparecieron en el caso de financiación irregular de la campaña de Petro. Day Vásquez declaró que la Gabriel Hilsaca dio 400 millones de pesos para financiar la campaña presidencial. Esa plata se la habría quedado Nicolás Petro, hijo mayor del presidente y la expareja de Vásquez.
Vásquez entregó a la Fiscalía registros de una visita, el 15 de mayo de 2022, de Gabriel Hilsaca a su apartamento, y los asesores de Hilsaca reconocieron que sí se había entregado la plata para la campaña. Pero “El Turco” Hilsaca denunció a Vásquez por injuria y calumnia.
En los correos, Grau también dejó prueba de que en la estructuración de un negocio en Santa Marta participaron Eduardo Noriega, quien fue secretario general de Petro el primer año de su gobierno como alcalde, y su esposa Catalina Velasco, quien fue ministra de Vivienda de Petro y es la embajadora nombrada por el gobierno en Dinamarca.
En el correo del 19 de julio, Grau habló de un proyecto en Santa Marta para construir la nueva Alcaldía en el predio de la vieja terminal de transportes. En ese entonces, el alcalde era Carlos Caicedo, primer político de izquierda que llegó a dirigir la capital de Magdalena.
En esa comunicación, Grau dice que es de “vital importancia” que en las elecciones locales de 2015 gane el sucesor de Caicedo para que su proyecto llegue a buen puerto. Le anticipa a su socio que “hay plata” y que deben simular que “vamos a pagar la mitad”, como si la simulación fuera una práctica común en sus negocios.
Ese negocio, según los correos, había empezado a cuajar desde marzo de ese año y el vehículo también fue Barcelona Export Group. En las comunicaciones en las que acuerda el negocio y la manera en la que operará, aparecen Eduardo Noriega y la exministra de Vivienda y la anunciada embajadora Catalina Velasco.
En un correo fechado el 12 de marzo, Grau le envió a Noriega detalles de cómo sería su participación. La empresa que figuraría es Business Consulting & Networking Group SAS, una firma de la que Grau había comprado el 60% de las acciones un mes atrás. Su labor consistía en “buscar inversores que cimienten financieramente el proyecto”.
Al día siguiente, Catalina Velasco envió una lista repartiendo tareas en torno a la constitución de una empresa “SAS”, en la que les asignó labores a su esposo Noriega, a Grau y a ella misma.
El 15 de marzo, Vendrell envió un mensaje en el que celebraba los avances, así como que Catalina Velasco estuviera al frente. También sugiere dejar todo listo antes de que arranque la campaña regional de octubre de 2015.
El proyecto, según los archivos anexos en los correos (Ver documento), costaba 95 mil millones de pesos y esperaban recoger ganancias por 29 mil millones de pesos. El 28 de mayo, según una comunicación de Grau, fue presentado al alcalde Caicedo.
Y para diciembre de 2015, días antes de que terminara su periodo como Alcalde de Santa Marta, Caicedo lo presentó en sociedad.
“Durante años los samarios han tenido que hacer malabares para ubicarse entre tantas oficinas que por encontrarnos en arrendamiento se trasladan con frecuencia, teniendo el distrito bienes puede utilizarlos para desarrollar una infraestructura administrativa que acerque a la administración pública con la comunidad”, dijo Caicedo en declaraciones recogidas por Opinión Caribe.
En ese evento también se explicó que el proyecto se realizaría a través de una empresa llamada Promotora La Esperanza S.A.S. Esa fue la empresa que constituyeron Grau y Catalina Velasco, junto a otros socios.
Eduardo Noriega, esposo de Catalina Velasco, fue parte del empalme de Carlos Caicedo en 2019, cuando se eligió como Gobernador de Magdalena. En 2020 fue nombrado por Caicedo como parte de una comisión de transparencia y anticorrupción. En 2023 Noriega sonó como candidato del petrismo para suceder a Caicedo en esa gobernación, pero para entonces Caicedo estaba distanciado de Petro porque no le había cumplido promesas de campaña.
Noriega es directivo de la Colombia Humana, el partido del presidente Petro. En 2023 mojó prensa nacional porque fue uno de los principales defensores del presidente en medio del escándalo de la financiación de la campaña originado en declaraciones de Nicolás Petro, hijo del presidente.
En la foto oficial del evento en el que Caicedo presenta los renders del proyecto, se ve que los logos del diseño corresponden a BCQ, la constructora de Barcelona que ejecutaría el proyecto a través de Promotora La Esperanza. Esa es la misma constructora que, según los correos, quería construir “Torre San Victorino” en Bogotá.
El proyecto fue celebrado también por el entonces alcalde electo y ahora gobernador del Magdalena, Rafael Martínez, quien fue el candidato de Caicedo para sucederlo.
“Suscribo la continuidad de esta propuesta pública privada y echemos para adelante este proyecto en beneficio de todos los ciudadanos”, dijo Martínez.
Ese proyecto no se ejecutó finalmente. Según explicó Martínez a La Silla Vacía, “en la Secretaría de Planeación se analiza técnicamente si hay condiciones técnicas, jurídicas y financieras para autorizar si es de un privado inicie la pre factibilidad. No recuerdo una sola iniciativa en nuestro periodo que haya avanzado a esa fase”.
Ni el exalcalde Carlos Caicedo, ni Eduardo Noriega, ni Catalina Velasco respondieron a las preguntas de La Silla Vacía sobre el ambicioso proyecto.
En todo caso, sí hubo otro negocio relacionado con los catalanes que cuajó en Santa Marta.
Dos años después, en 2017, Themac, empresa de la que Barcelona Export Group es accionista, cerró un negocio con Interaseo. Esa empresa maneja la concesión del aseo en Santa Marta para la recolección de residuos sólidos. El sistema de contenedores fue inaugurado por el entonces alcalde Martínez.
En los correos de 2015, queda prueba de que desde entonces los catalanes estaban moviendo la entrada de Themac a Colombia. Incluso la empresa aparece en un brochure de ese año de Barcelona Export Group.
El exalcalde y hoy gobernador de Magdalena, Rafael Martínez, dijo que su administración no tuvo que ver con ese negocio. “El sistema de recolección de residuos de carga lateral no lo pagó la Alcaldía, lo financió la concesión de recolección de residuos sólidos del señor William Vélez”.
Pero, según explicó, la decisión de la empresa de Vélez estuvo mediada por acuerdos con su administración y la de su antecesor, Carlos Caicedo. “A través de un plan de mejoramiento primero firmado por nuestro antecesor y luego con nosotros se vio obligado a instalar ese sistema de contenedores en la ciudad”.
El negocio de las basuras, muestra que el interés de Grau y Vendrell era hacer negocios independientemente del color político.
En un correo queda prueba de que también buscaron acercamientos con Alberto Ríos, dueño de varias concesiones de aseo del país, para los contenedores de basura con Themac. Sin embargo, Ríos fue uno de los contratistas que Petro quiso sacar del negocio de las basuras en Bogotá. En esa pelea fue que se generó la emergencia sanitaria que sacó al entonces alcalde del cargo en una controvertida decisión que meses después fue revocada.
En 2023 Themac intentó entrar a Medellín. La administración de Daniel Quintero, de línea petrista, dejó un contrato firmado por 180 mil millones para que esa empresa incursionara en la recolección de basuras de esa ciudad. El contrato se echó para atrás en la actual administración de Federico Gutiérrez porque encontraron varias irregularidades en la manera en la que se hizo el negocio.
Varios correos muestran que Grau y Vendrell tenían intereses en hacer negocios en temas de energía y tenían ya una relación con Ricardo Roa, hoy presidente de Ecopetrol.
Uno de los más llamativos es con Applus, empresa con sede principal en España que envió a Grau, en abril de 2015, una lista de potenciales negocios en la capital.
Aparecen proyectos de la Secretaría de Salud de Bogotá y de la Empresa de Energía de Bogotá, en ese entonces en cabeza de Roa, quien fue gerente de la campaña presidencial de Petro 2022. Incluso envían un brochure con información de la Empresa de Energía de Bogotá, EEB.
En el correo Omar Barraza, quien firma como gerente de Applus Norcontrol, le dice a Grau: “Estoy a tu disposición para que iniciemos acercamientos en oportunidades de negocios”. En documentos de esa empresa en Cámara de Comercio, en efecto, Barraza es miembro de junta directiva y es el suplente del gerente.
Los intereses en negocios de energía también quedan en evidencia en correos en los que aparecen RenPower y Gios SA, empresas dedicadas a temas de energía y consultoría que están conectadas con Gregorio Grau Pujadas, hermano de Manel Grau.
Aunque en las comunicaciones no están todos los detalles de la proyección de los negocios, sí aparecen adjuntos archivos relacionados con estructuración de costos y queda claro que el interés principal de Manuel y Gregorio Grau está en la construcción de gasoductos.
Como reveló La Silla Vacía, Gregorio Grau es socio de Danilo Romero, compadre del presidente Petro y quien pagó el viaje que el entonces presidente electo hizo a Florencia, Italia, con toda su familia tras ganar las elecciones en 2022. Gregorio Grau aparece en una empresa ligada a Romero llamada Colenergy Group SA que fue constituida en Panamá en mayo de este año.
Manuel Grau aseguró en noviembre del año pasado que no tiene relaciones comerciales con su hermano: “Mi hermano y yo no compartimos nada”.
Grau y Vendrell crearon la Cámara de Comercio Cataluña – Colombia y también se convirtieron en delegados de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, Ceoe.
Con su posición privilegiada en la Alcaldía de Bogotá, vendieron la idea en España de que eran el medio para llegar a Petro y hacer negocios en Colombia. A la Ceoe le cobraban 3 mil euros mensuales por acercar a empresas españolas con proyectos locales.
En los correos hay pruebas de que había informes maquillados o inflados. Por ejemplo, en junio, Vendrell le dice a sus socios que había que “inventar”.
En todo caso, en los informes con los que Grau y Vendrell cobraban en España por sus servicios hay reportes de reuniones con el entonces alcalde Petro y con Roa, en ese entonces, presidente de la Empresa de Energía de Bogotá.
Además, hay correos que muestran que tenían interés en rodearse de políticos nuevos. Según las comunicaciones, armaron la agenda en una visita a Barcelona de Rafael Pardo, entonces candidato a la Alcaldía de Bogotá, para hacer puentes con empresas españolas (Ver documento). También se acercaron a Enrique Vargas Lleras (Ver documento), quien para entonces era miembro de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Bogotá, con el fin de buscar alianzas entre las dos cámaras.
A través de su cámara de comercio y como delegados de la Ceoe, Manel Grau y Xavier Vendrell también quisieron intermediar negocios en el Sitp (Ver documento), la imagen del Metro de Bogotá (Ver documento) y conectar a Avantel y la ETB para que cerraran acuerdos comerciales (Ver documento).
Incluso, cerraron acuerdos con la Corporación Caribe del Aguacate, confederación de organizaciones campesinas del caribe y el pacífico, para constituir una empresa con la que ejecutarían proyectos mineros, de tabaco y aguacates. La economía de los aguacates fue clave en el discurso de Petro en su campaña presidencial de 2018.
El acuerdo repetía el mismo modus operandi de los demás negocios: convertirse en accionista del beneficiado del lobby de Grau o Vendrell a través de Barcelona Export Group o Business Consulting & Networking Group, para luego ganar como socios de los potenciales negocios.
Xavier Vendrell se dedicó a hacer acuerdos similares con el contrato que recibió en la presidencia de Gustavo Petro en 2023. Como reveló La Silla Vacía, Vendrell usó las relaciones que hizo como delegado del gobierno, para luego sacarles provecho como particular. En estos momentos Vendrell promueve programas agrarios que impulsó siendo contratista público.
Grau no respondió las preguntas enviadas por La Silla Vacía sobre todos los hechos que se relatan en los correos. “Tus preguntas son capciosas y mis respuestas nunca sirven de explicación”, aseguró vía WhatsApp. Vendrell no respondió a las preguntas enviadas a su celular, ni a sus correos electrónicos.
