El dilema del presupuesto de Abelardo: patear deuda o responsabilidad fiscal
Cuando presentó el presupuesto, hace dos semanas, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, les planteó a los congresistas un escenario apocalíptico. Mostrando en unas diapositivas el incremento de la deuda pública en los últimos años, les advirtió: “Supongamos que no hacemos nada como lo proponen algunas personas; rápidamente el nivel de la deuda pública se haría insostenible y el país entraría en un escenario de crisis de pago. ¿Qué es lo que sucede cuando hay una crisis de pago? Una devaluación acelerada de la moneda y un freno brusco del crecimiento de la economía acompañado de una recesión”.
Así el ministro logró que el Congreso aprobara un presupuesto de $635 billones, 89 billones más que el presentado por Petro. El argumento para ese incremento es que hay un “sinceramiento” de los gastos que el anterior gobierno no había reportado. La parte más grande es la de pasar de pagar 120 billones al saldo de la deuda a 150, que presentó como un ejercicio de apretarse el cinturón.
Ahora, cuando viene el debate de la distribución, es cuando está por verse si Abelardo de la Espriella mantiene su promesa de un gobierno responsable fiscalmente que se la juega por pagar la deuda frente a las presiones de un Congreso que pide más inversiones e incluso del gabinete que pide más plata para sus carteras. O si repetirá el viejo truco de presentar un monto alto de la deuda para luego cambiarla por inversión en las negociaciones con el Congreso.
De hecho, una exponente de esa estrategia es su actual directora de presupuesto, Marcela Numa.
Congresistas piden más inversión, pero no es claro de dónde
En las últimas semanas, los ministros han desfilado por el Congreso para presentar sus presupuestos en las Comisiones Económicas. Durante unos 20 minutos exponen ante los congresistas los detalles de su cartera.
Después intervienen los congresistas, que han pedido más inversión en cada uno de los ministerios. Han pedido más plata para el campo, para subsidiar las tarifas de energía, para mitigar el fenómeno del Niño, para la seguridad, para vías terciarias, para el Sena.
La senadora Sara Castellanos, de Salvación Nacional (el partido que Abelardo de la Espriella impulsó), le pidió revisar la inversión de su cartera al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond. “Me preocupa, ministro, la inversión directa que se desploma de 392.800 millones en 2027. Es un recorte del 52% en un solo año (…) estamos castigando la inoperancia del gobierno anterior, recortando la inversión de los campesinos. Es un error políticamente que no se puede........
