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Fe en la victoria: viaje a la posesión de Abelardo De La Espriella

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08.08.2026

Abelardo De La Espriella se define como un hombre ganador. Y en la conmemoración de la principal victoria de su vida, cuyo ideólogo ha descrito como una gesta bendecida por Dios, no podía perder. 

Fue entonces cuando las luces del auditorio se apagaron, el “Aleluya” de Leonard Cohen empezó a sonar en la voz de Maia, y la figura iluminada de una Virgen de Fátima apareció en el primer plano de la transmisión.

Tras la sorpresiva oscuridad, un rabino judío, un padre católico y un pastor evangélico pidieron por el futuro de Colombia en el escenario principal. Justo antes, De La Espriella, recién posesionado, con la banda tricolor en el pecho, desapareció del auditorio y aprovechó la ceremonia religiosa para ir hacia el cantón militar donde siempre se quiso posesionar.

Como Petro no autorizó el uso de la guarnición para la posesión, la victoria para De La Espriella era dar su primer discurso como presidente ante las tropas del cantón Pichincha, donde les habló a las fuerzas militares, a las cortes, al Congreso, a ricos, pobres, aliados y enemigos. 

Mientras tanto, para los congresistas e invitados internacionales que viajaron expresamente a escucharlo, el presidente De La Espriella fue durante más de una hora una imagen en una pantalla gigante en un auditorio universitario de Cali.

El “saludo” de De La Espriella a la prensa

Los periodistas tuvieron una experiencia similar un día antes de la posesión presidencial. El seis de agosto, los reporteros nacionales e internacionales fueron citados en el Arena de la Universidad Santiago de Cali, para un “saludo” con el presidente electo De La Espriella.

Desde las cinco y media cientos de periodistas hicieron fila para entrar al auditorio. La expectativa era que De La Espriella fuera hasta la sala de prensa. Pero pronto empezó a correr el rumor de que el nuevo presidente no iba a llegar. 

En el salón, la única persona en llegar del gobierno electo fue la directora de comunicaciones de Presidencia, María Fernanda Sandoval. Decenas de periodistas la entrevistaron y le pidieron fotos en busca, tal vez, de encontrar en el gobierno el acceso que no encontraron en la campaña. Otros empezaban sus transmisiones en vivo hablando de las buenas condiciones que, en principio, parecía tener el cubrimiento de la posesión.

Pero el “saludo” de De La Espriella era en realidad un vídeo pregrabado de tres minutos. De traje negro, y con la bandera de Colombia en el fondo, el nuevo presidente definió qué es el periodismo. “Yo siempre voy a defender la libre expresión. Voy a defender la libertad de prensa. Por supuesto, esa actividad periodística debe estar ligada a la verdad, a la veracidad de los hechos. Porque ese es el verdadero periodismo”. 

Y luego de ese vídeo, sobre las siete de la noche, su equipo de comunicaciones informó que el presidente no daría su discurso durante la sesión del Congreso sino que lo haría en el cantón mientras el Congreso y las delegaciones aguardaban en el auditorio. También anunciaron, de manera sorpresiva, que cada uno de los periodistas sólo podría acceder a uno........

© La Silla Vacía