En Portada: Abrieron cientos de piscinas en Ourense... salvo la termal
Hoy día puede usted recorrer el Paseo ourensano con más garbo aristocrático que Carlos III y una gabardina de Burberry. O subirse a un avión para fotografiar los cromáticos atardeceres de la costa Amalfitana sin filtros de Instagram. O gastarse 400 euros en una entrada de Bad Bunny. O procurarse una piscina.
Son lujos que otrora caracterizaban a la gente pudiente y que ahora se han democratizado entre las clases medias. De hecho, tal........
