Una inacción descabellada
Quienes quisieron tumbar al Gobierno de España como castigo por su denuncia activa del genocidio de Israel en Gaza no esperaban su preciosa colaboración en el plan de acoso y derribo. Porque, en efecto, a la acción organizada y salvaje de arrojar al mar a 80.000 seres humanos mediante la burda facilitación de su éxodo hacia una falsa quimera, se ha sumado incomprensiblemente la desastrosa respuesta del gobierno concernido, el nuestro.
España, es decir, su gobierno y su Estado, han mostrado abierta e impúdicamente al mundo su debilidad
La........
