A Sánchez le aguarda su peor año político
Había preparado cuatro semanas de vacaciones en La Mareta lejos del mundanal ruido, lejos de los avatares políticos y judiciales que le han amargado los últimos meses. Para desgracia de Pedro Sánchez tendrá que reducirlas en unos días, los incendios le obligaron a fijar un Consejo de Ministros la última semana de agosto porque no era aceptable que con la que estaba cayendo el Gobierno se cogiera un mes de vacaciones, y ahora la crisis de Ceuta ha repercutido en sus planes, porque ha impedido que pudiera volar a Canarias nada más finalizar su audiencia en Palma con el rey, y se fue a Ceuta.
Así y todo, a pesar de los problemas, del desafecto creciente hacia su persona, de las dificultades para hacerse valer en el escenario internacional, y de la maldita corrupción que se lleva todos los titulares de los medios de comunicación, Pedro Sánchez ni por un momento se ha planteado renunciar a presentar nuevamente su candidatura. Eso sí, lo admiten las pocas personas de su confianza que hablan con periodistas, de vez en cuando da a entender que ha asumido que puede perder el Gobierno. Pero su estrategia está centrada en recordar que no ganó las elecciones en el 2023 y sin embargo logró formar Gobierno con el apoyo de diferentes partidos, y está convencido de que Feijóo no logrará un solo apoyo de ningún partido que no sea Vox. Y la alianza con Vox, el rechazo a Vox, será el principal aliado de la izquierda.
Lo que centra los preparativos a futuro de la........
