menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Estáis para servir, no para mandar

17 0
31.05.2026

Una de las cuestiones políticas más importantes no es quién manda. La cuestión relevante es qué idea tenemos del poder. Una sociedad libre parte de una cautela básica. Quien manda sobre otros debe justificar muy bien por qué lo hace y hasta dónde puede hacerlo. Cuando esa cautela desaparece, empieza a abrirse paso otra idea. El poder público pasa a verse como una instancia moralmente superior a las personas concretas a las que gobierna.

Ese es uno de los errores más dañinos de nuestro tiempo. Hemos aceptado con una facilidad irresponsablemente pasmosa que el Estado representa algo más alto, más noble o más digno que el ciudadano corriente. Como si ocupar un ministerio, un escaño o un despacho oficial te ungiese alguna suerte de sustancia que imprimiera un halo inaccesible al común de los mortales. Esa ficción está en la base de muchos de nuestros males políticos.

Los........

© La Región