Yo solo quería un Casio con la calculadora
Me bautizaron sin preguntar. No culpo a nadie tampoco, la capacidad de decisión no es un acto que se pueda tomar a la ligera, y no tenía yo en aquel momento todavía una opinión inquirida respecto a las creencias religiosas. Tampoco conservo el recuerdo de dicho suceso. La retentiva, históricamente, jugó conmigo al despiste en todas las cosas que no me interesaban.
Apenas tengo recuerdo de la adolescencia. Ni de ti.
Por algún motivo mi familia había decidido ser católica. Ser católico es algo parecido a ser hijo: prometes cumplir un número insultante de cosas que no vas a realizar pero que se resuelven pidiendo perdón y el día a día se convierte en una serie de funciones impostadas que no puedes eludir. Levántese. A dormir. Siéntese.........
