La intolerancia afectiva en las adicciones
En su libro Las mil y una caras de Eros (Paidós, 1998), la psicoanalista Joyce McDougall aborda diversos temas relacionados con la sexualidad y propone la hipótesis de que algunas formas de vivirla están cerca de las compulsiones típicas de la adicción. Se usa al sexo como un camino para apaciguar la angustia, la depresión, el sentimiento de vacío, de soledad. Se usa al sexo como se usa el alcohol, el tabaco, la comida, la marihuana y otras drogas.
McDougall ubica como causa una intolerancia afectiva, una dificultad muy marcada para soportar estados afectivos, sobre todo depresivos o angustiosos.
También una sensación de vacío que ha de llenarse a como dé lugar, pues de lo contrario aparecen miedos muy primitivos de fragmentación, caída, derrumbe, desaparición. Liberarse de estos estados afectivos se convierte en una necesidad apremiante.
Al referir el caso de la madre de un paciente, escribe que “estaba al borde del alcoholismo y quiso........
