Los caraduras de la sanidad pública
La izquierda española no tiene, por lo que se ve, pudor alguno ni tampoco vergüenza. En medio de la montaña de corrupción sin precedentes que sepulta al partido del Gobierno y que toleran sumisamente los socios que le sostienen, e inasequibles al desaliento pese a los descalabros históricos sufridos en las últimas elecciones autonómicas celebradas en media España, sus huestes más fervorosas se han vuelto a echar a la calle para protestar, pero no contra los tríos y orgías que presuntamente organizaba el antaño todopoderoso José Luis Ábalos mientras los ciudadanos permanecían encerrados en sus hogares durante la pandemia, ni por el uso de ministerios y organismos públicos para la colocación de queridas, ni por las mordidas percibidas en todo tipo de tramas a costa del erario público que investigan los jueces, ni por las falsedades vertidas........
