Etiquetado y recepción de medicinas, ¿crisis en puerta?
Y eso que aún no inicia la parte sencillita del abasto de medicinas e insumos de la salud del sector público para el periodo 2027-2028; es decir, la compra que esta semana —el 5 de agosto— recibe y abre propuestas tentativamente para más de 3,536 millones de piezas a través de Birmex y del IMSS. Ésa es la parte “fácil” que ha tropezado desde hace 8 años; la parte complicada que vendrá es un etiquetado de corte propagandístico con la efigie oficial de una seño abanderada, y la entrega de productos en 464 almacenes y hospitales dispersos por todo el país.
La aplicación de la norma de “Identidad Gráfica del Gobierno de México 2024-2030” fue ordenada de buenas a primeras a los fabricantes y distribuidores de los insumos de salud públicos, ocasionando cuestionamientos y observaciones, de entrada porque significará cerca de 10 mil millones de pesos de costos adicionales para el sector privado (una cifra similar que dejó en adeudo el finando Insabi, que llevó Juan Ferrer, que ahora es feliz embajador ante la UNESCO) conforme las estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma), dirigida por Rafael Gual, así como una serie de complejidades de manufactura que pueden entorpecer la entrega en tiempo y forma para una licitación bienal que lleva ya 4 meses de rezago.
El otro aspecto crucial que puede desembocar en otra crisis de suministro es la carencia de protocolo para la recepción de los envíos. No es problema........
