Envejecer…, sin que se note
Hace dos años, cuando cumplí los 60, mi amiga Olga Ruiz, directora de la revista Telva, me propuso hacerme un reportaje para enseñar lo bien que estaba a mi «provecta» edad. Acababa de entrar en la década de la vejez; o lo que es lo mismo, en ese tiempo donde si me atropellaran en la calle, en la noticia se referirían a mí como a una ancianita…, pero era importante demostrar que no lo era, al menos en apariencia. En la superficie de nuestra cultura contemporánea, obsesionada con la juventud, la visibilidad y la rentabilidad del cuerpo, se ha instalado una exigencia tan........
