Temblar sobre un Estado desmoronado
Los dos terribles sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sucedieron en La Guaira y Caracas, en Venezuela, ya han dejado más de mil muertos reconocidos, miles de heridos y cientos de edificios dañados o derruidos.
Pero el saldo final dependerá también de lo que está ocurriendo después del terremoto, de la velocidad con que se localice a los sobrevivientes, de que las ambulancias lleguen, de que los hospitales tengan insumos y de que alguien coordine la respuesta.
Es ahí donde la tragedia llegó a Venezuela en uno de los peores momentos. Antes del terremoto, el país ya cargaba una crisis humanitaria, política y económica de años. Sus hospitales funcionaban con faltantes de personal, equipo y agua, mientras la energía eléctrica escasea tanto como muchos bienes básicos. Ahora, los primeros rescates muestran vecinos removiendo piedras con las manos, familias usando puertas como camillas y voluntarios que, por falta de una........
