PNV, Junts y golpes de pecho
Si Pedro Sánchez tenía, dentro de su manual del tacticismo bien aplicado, una hoja de ruta de aquí al verano de 2027 –plan que daba ya por amortizados los batacazos electorales de los últimos meses con corolario en Andalucía–, esa hoja de ruta se le ha quedado, para variar, en simple papel mojado. El margen de maniobra se ve limitado al cacareo de un argumentario interminable sobre las presunciones de inocencia, a posibles ocurrencias de una desgastada fábrica de ideas a propósito de nuevas regulaciones legales y estatutos de expresidentes o la eterna cantinela sobre las manzanas podridas........
