YPFB: la renuncia que desnuda al Estado
La renuncia de la presidenta de YPFB es una señal de alarma. No estamos hablando de un puesto político cualquiera. Se trata de la máxima autoridad de la principal empresa estatal, y de una profesional con amplia trayectoria, con nombre propio, con reputación intachable y con probada experiencia. Precisamente por eso, su salida -a los pocos días, pero con un mensaje claro- no puede pasar desapercibida.
Cuando alguien así decide irse casi de inmediato, el problema no es la persona. Es el lugar al que llegó.
YPFB no se deterioró de un día para otro. Lo que hoy vemos es el resultado de años de descomposición. El ciclo masista comenzó con un escándalo de una millonaria coima que terminó en asesinato y en cárcel para quien dirigía la empresa. Esa fue la primera señal… y fue ignorada.
Luego vino la bonanza. El alza del petróleo llenó las arcas públicas y dio inicio al dispendio, en un periodo de abundancia que se confundió con éxito. No fue mérito del modelo, pero se lo presentó como si lo fuera. Se gastó sin........
