El poder no es lo que se cree
A finales del siglo XVIII, el rey Luis XVI tenía todo lo que, en teoría, cualquier hombre podría desear: poder absoluto, riqueza, reconocimiento y un país entero a sus pies. Gobernar Francia era el mayor privilegio de su tiempo. Sin embargo, también era una trampa.
Francia no era un reino, era un campo de batalla disfrazado de corte. La nobleza exigía privilegios, el clero defendía sus intereses, los grupos económicos presionaban por decisiones que les favorecieran y el pueblo comenzaba a mostrar signos de hartazgo. Cada decisión que tomaba el rey dejaba a alguien inconforme. Cada intento de reforma generaba nuevas resistencias. Gobernar no era ejercer el poder, era sobrevivir a él.
Luis XVI vivió su gobierno entre presiones internas, crisis económicas,........
