El tren y la verdad incómoda
El tren que vuelve… y la incómoda obligación de recordar que las empresas bien administradas sí funcionan. Curiosa Bolivia esta.
Así es, un tren vuelve a funcionar después de seis años y rápidamente aparecen los oportunistas de siempre buscando un asiento en la fotografía inaugural. Sonrisas protocolares, discursos emotivos, saludos calculados, abrazos ferroviarios de ocasión y una desesperada necesidad de algunos personajes de sentirse protagonistas de algo que jamás construyeron.
Porque así somos. Nos encanta aparecer cuando la locomotora ya está andando. Pero muy pocos hablan de lo realmente importante.
Muy pocos se detienen a analizar lo que significa que una empresa ferroviaria lleve más de 30 años operando, invirtiendo, modernizando infraestructura, moviendo carga, generando empleo y ahora recuperando un servicio de pasajeros que durante mucho tiempo fue parte esencial de la integración regional.
Y más incómodo todavía resulta aceptar algo que en Bolivia pareciera convertirse en herejía económica: que las empresas estratégicas también pueden funcionar correctamente cuando son administradas con visión empresarial y no con intereses políticos.
Ahí comienza el verdadero debate que muchos prefieren evitar. Porque mientras algunos utilizan el retorno del Expreso Oriental como escenario para discursos coyunturales, lo........
