Una trifulca entre generales
Manuel Llamas, DAO de la Guardia Civil: "No tengo ningún motivo para dimitir"
No ha sido únicamente la discusión entre dos generales de la Guardia Civillo que ha llamado la atención. Ha sido, sobre todo, la rapidez con la que la Sala Militar del Tribunal Supremo archivó la denuncia: apenas cuarenta y ocho horas para cerrar una causa que la propia Fiscalía Togada consideraba merecedora de investigación. El episodio podrá darse por concluido en el plano judicial. En el institucional, sin embargo, deja abiertas preguntas mucho más profundas.
El general destinatario de aquella orden defendió que la Guardia Civil debía mantenerse al margen del enfrentamiento político entre administraciones y que asistir a los actos formaba parte de sus obligaciones institucionales. A partir de ese momento, la conversación dejó de girar sobre un acto protocolario para convertirse en una discusión sobre la naturaleza misma de la obediencia.
Quien impartía la instrucción sostenía, por el contrario, que un general debe cumplir las órdenes recibidas sin convertirlas en un debate interno. Esa discrepancia constituye precisamente el origen del conflicto.
Pero el verdadero problema no es la rapidez........
