“No vemos el mundo como es, sino como somos”
Algo se nos está rompiendo como sociedad: cada vez nos cuesta más aceptar que alguien piense distinto a nosotros. Nos aferramos a nuestras certezas creyendo que tenemos la verdad, sin reconocer que la forma en que vemos el mundo está en función de quiénes somos, nuestra historia, nuestras creencias y nuestros miedos.
Pensemos en algo tan obvio como un cielo estrellado. Durante siglos, distintas culturas miraron el mismo cielo y vieron cosas distintas: los griegos veían lámparas colgadas por los dioses; los babilonios, pequeños orificios por donde se filtraba la luz del más allá. Hoy, sabemos que hay estrellas, planetas y galaxias. El cielo es el mismo, lo que ha cambiado es quién lo observa y desde dónde lo hace. ¿Será que nos pasa lo mismo hoy con las opiniones? Miramos la misma realidad, pero desde lugares totalmente distintos.
Tal vez el mayor desafío que tenemos hoy no es aceptar que existen opiniones diferentes, sino reconocer que detrás de cada opinión, incluida la nuestra, hay........
