“Mamá, este paquete ya no tiene sellos”
Hace un par de años, cuando los primeros sellos octogonales negros aparecieron en los estantes, sentí que por fin tenía un aliado. Para una mamá, el paso por el pasillo de los paquetes se volvió más sencillo: si veía un sello de Exceso en grasas saturadas, Exceso en sodio o Contiene edulcorantes, sabía que ese producto no entraba en la lonchera. Sentimos que una ley nos cuidaba.Sin embargo, hoy hay una profunda confusión. En el mercado encontramos los mismos productos de siempre con empaques que ya no advierten nada. “Comprémoslo, ¡ya no tiene sellos!”, dicen los niños. Vemos los colores artificiales, el enorme listado de ingredientes ilegibles y las largas fechas de vencimiento que nos hacen dudar. Y nos preguntamos: ¿Cómo es posible que de la noche a la mañana tantos paquetes se volvieran saludables?Lo que nos está pasando en........
