¿Será falta de gestión de los mandatarios de Risaralda y de Pereira?
Haciendo parte de nuestra cultura, el refranero popular transmite sabiduría de generación en generación. Su acertado mensaje desnuda la realidad del momento que vivimos: “Obras son amores que no buenas razones”. A un mes de sucedido el destructivo terremoto que golpeó con fuerza a no menos del 70% de la construcción del centro de la ciudad, no hemos hecho más que recibir mensajes como: “Pereira no está sola, tiene presidente”. “Estamos comprometidos con la reconstrucción de Pereira”. “Nunca hemos tenido las cosas fáciles, pero esta situación no nos va a quedar grande”.De la Espriella ha reiterado que la reconstrucción de Pereira y los municipios afectados será prioridad para su Gobierno. Pues bien, faltando dos días para cumplirse un mes de tan dolorosa tragedia, llegó por fin a la ciudad el flamante gerente del “Fondo........
