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Luis Manuel Aguana: Una transición que no es transición

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05.01.2026

Suelo tomarme algunos días de principios de enero para escribir la primera nota del año, pero con el correr del tiempo la realidad política de Venezuela lo permite cada vez menos. Y efectivamente, después de los sucesos de la madrugada del 3 de enero, Venezuela cambió su realidad política. Y más que analizar la extracción de Nicolás Maduro Moros y su esposa Cilia Flores por parte de fuerzas militares de los EEUU, con el consiguiente ataque a instalaciones militares venezolanas para lograr ese objetivo, creo que los venezolanos deberíamos estar más interesados en lo que pasará a continuación, y si ese hecho efectivamente cambiará el estado de cosas político del país.

Dada la complejidad de los hechos y sus consecuencias en Venezuela, elaboré a comienzos de septiembre del pasado año un sencillo modelo teórico para poder comprender y encausar lo que ha sucedido en Venezuela, y que puede ser útil para lo que viene después de los hechos de la madrugada del 3 de enero de 2026. El modelo lo llamé Desplazamiento-Transición-Refundación (ver Venezuela: Desplazamiento, Transición y Refundación, en https://ticsddhh.blogspot.com/2025/09/venezuela-desplazamiento-transicion-y.html).

Utilizaré ese modelo para el análisis de lo ocurrido, haciendo abstracción deliberada de si lo que pasó contribuye o no a alcanzar la liberación del país.

¿Hubo en realidad un DESPLAZAMIENTO del régimen el 3 de enero?

Para poder contestar esa pregunta apropiadamente, me referiré a lo que debía garantizar la oposición previo a generar la matriz de la “extracción” como mecanismo para resolver el desplazamiento del régimen de Nicolás Maduro Moros.

En septiembre 2024 indiqué: La narrativa opositora ha convencido a los venezolanos de que la única manera de salir del régimen es por la fuerza. Ese convencimiento por parte de los actores políticos a la población nos tiene a todos a la espera de los marines de Trump, o las bombas de los barcos, o del comando de “extracción”, porque eso terminaría con el sufrimiento del pueblo venezolano… Los factores opositores, al plantear una solución como la anterior, tienen la obligación a cambio, de responder a los EEUU, país al que le están solicitando esa ruta que podríamos llamar de “violencia controlada”, con lo que se podría llamar “un plan político”. Esto es, fundamentalmente, responder qué pasaría cuando ellos hagan su parte, que garantice que ellos, los EEUU, no sean los que recojan los vidrios rotos que esa acción traiga como consecuencia.

Pues llegaron los militares norteamericanos y extrajeron a Maduro y su esposa, justo 4 meses después. Las horas que sucedieron luego de las bombas y los helicópteros norteamericanos sobre Fuerte Tiuna no nos decían absolutamente nada de lo que vendría después, porque era precisamente en ese momento cuando unas fuerzas internas a favor del cambio democrático debían tomar el control del gobierno del país, cerrando el vacío de poder que dejaba el gobernante depuesto. Pero no ocurrió nada. E incluso tampoco ocurrió nada hasta que nos enteramos por la intervención del presidente norteamericano ante la prensa del mundo que sería Delcy Rodríguez quien se haría cargo de la primera magistratura del país. Es algo bastante patético…

¿Qué otra cosa podía suceder si no se había previsto lo anterior? Únicamente la sucesión correspondiente del presidente en falta absoluta, como lo indica el artículo 233 de la Constitución, por la Vicepresidencia de la República.

Como lo indiqué cuando definí el modelo: El desplazamiento del régimen que existe en Venezuela NO SE PUEDE REALIZAR sin contar previamente con un comando militar perfectamente definido. No se trata de decir «se los dije». La única manera en que Edmundo González Urrutia (EGU) y María Corina Machado (MCM) asumieran el control del país SIN que la fuerza de los EEUU se quedara en Venezuela para sostener su gobierno, era que existieran fuerzas militares locales suficientes que garantizaran su sostenibilidad. Y constatamos tristemente que no había ninguna para ese día, ni tampoco el tan esperado derrumbe anunciado de los militares para apoyar la caída. En otras palabras, no existió el plan político y militar opositor que esperábamos después de ocurrida la extracción.

Tampoco se demostró coordinación alguna entre los EEUU y la oposición encabezada por el Presidente Electo y MCM con esa acción, independientemente de que esa operación fuera obviamente secreta por parte del gobierno de los EEUU, lo que demostró también la desestimación que ese gobierno tiene por lo que los venezolanos consideramos nuestro principal bastión de lucha para la recuperación de las libertades del país: los votos del 28J-2024.

En consecuencia, a la pregunta de si existió o no desplazamiento del régimen el 3 de enero, podemos contestar claramente que no lo........

© La Patilla