La selección de la decencia. ¿El país de los justos o de los valientes?, por Abraham Sequeda
Cualquiera que haga una evaluación rápida del significado de esta conjetura podría pensar (y con toda la razón) que se trata simplemente de una proyección de olas de candidatos y postulados a cargos públicos. Personas que, desde las propias esferas de lo que ha quedado de los partidos políticos, asumirían puestos sin más requisito que su atadura al grupo de poder o su contraparte, dejando de lado cualquier convicción doctrinaria.
Pero eso no es todo. El mismo análisis superficial propondría que la población apta para votar elegiría a los de elección popular, mientras que los cargos de no elección se designarían bajo criterios y requisitos específicos. Sin embargo, la realidad es más cruda. Este ecosistema de partidócratas y agentes de la........
