El fin de la tolerancia pasiva
Por mi experiencia en la consultoría empresarial puedo decir que durante muchos años, en algunas empresas colombianas el acoso laboral fue tratado como un problema incómodo que era mejor no mirar demasiado de cerca. Mientras no existiera una denuncia formal, mientras nadie acudiera al Ministerio del Trabajo o mientras la situación pudiera presentarse como un simple “problema entre compañeros”, la organización continuaba funcionando como si nada ocurriera, y siempre pensé que era del todo injusto que se tratara así, pero era una costumbre, como, qué sé yo; ¿no pagar las horas extras?, por suerte esa época está llegando a su final (eso espero).
El 5 de agosto el Ministerio del Trabajo expidió el Decreto 1040 de 2026, que cambia de manera importante el enfoque frente al acoso, la violencia, las violencias basadas en género y la discriminación en el mundo del trabajo. No estamos simplemente ante otra norma para archivar en una carpeta de Recursos Humanos. Estamos ante un llamado directo a los empleadores para que pasen de la tolerancia pasiva a una prevención activa y demostrable. Ya me puse en la tarea de actualizar políticas y protocolos y me gusta cómo suena el tema “cero tolerancia”, ahora el reto es implementarlo desde la cultura organizacional.
Pero una política por........
