Moncabril, la presa que sigue generando riqueza
Moncabril, la presa que sigue generando riqueza
En plena sierra de Sanabria, en el municipio de Galende (Zamora), late una infraestructura que, sin hacer ruido, ha sido clave para el desarrollo de toda una comarca: la presa de Moncabril, actualmente propiedad de Endesa. Puede que su nombre no suene tanto como otras grandes obras hidráulicas del país, pero su impacto económico, social y energético ha sido —y sigue siendo— incuestionable.
Moncabril no es solo una presa, es una historia de inversión bien planteada, de aprovechamiento inteligente de los recursos naturales y de cómo el capital público puede convertirse en riqueza colectiva si se gestiona con sentido común y visión de futuro.
La palabra "Moncabril" combina dos referencias que definían el ámbito geográfico local: Moncalvo y Cabril. En junio de 1946 se fundó en Madrid la sociedad Hidroeléctrica Moncabril S.A., con un capital inicial de 25 millones de pesetas y el objetivo de aprovechar los saltos de agua en la provincia de Zamora.
La empresa nació con una vinculación evidente al régimen franquista, como muchas compañías energéticas de la época. Su primer presidente fue Javier Martín-Artajo, hermano del entonces ministro de Asuntos Exteriores. En 1947 recibió del Ministerio de Obras Públicas la concesión para explotar hidráulicamente la cuenca alta del Tera; y en 1950 comenzaron las obras del complejo sistema de embalses, canales y centrales que conformarían el Salto de Moncabril, cuya ejecución se prolongaría durante toda la década.
La fecha clave fue el 25 de septiembre de 1956, cuando se celebró la inauguración oficial del salto. Según recogieron los periódicos del momento, pueblos como Ribadelago, Galende, San Martín de Castañeda, Vigo de Sanabria o El Puente vivieron "una jornada inolvidable" con la visita del propio Franco, que acudió a presidir el acto. El........
