El acceso a la universidad, un fraude de ley
El acceso a la universidad, un fraude de ley
La mayoría considerará que no es el momento de abordar este tema y menos con la que está cayendo; sin embargo, a la educación, y en concreto al sistema de acceso a la Universidad, le pasa lo mismo que a la seguridad y la sanidad: no son temas que dependan del calendario, ni de episodios puntuales, sino que son esenciales para que podamos seguir diciendo que tenemos un Estado de derecho, porque sin seguridad, sanidad y educación de calidad no existe ese Estado. Así que este es el momento de tratar cómo se selecciona a quienes han de constituir la élite profesional de este país, los mejores, porque de estos alumnos depende buena parte de nuestro futuro como comunidad. Y es el momento porque ahora no ha empezado el curso y hay tiempo para reflexionar sobre el asunto y no cuando el próximo mes de junio, como siempre, la conocida popularmente como Selectividad abra telediarios, cope páginas en la prensa y hasta alguna tertulia.
Este tema precisa urgentemente una reflexión serena si realmente se quiere hacer algo más que irle cambiado de nombre a la prueba y haciendo retoques, porque, no nos llamemos a engaño, ni este gobierno, como los anteriores, ni el próximo que haya harán ningún cambio significativo por una razón poco ética,........
