El caso Bruselas
Una persona deposita su papeleta dentro de la urna. / JOSEMA MOLINA
Resulta cansino y malsano escuchar los análisis que unos y otros partidos políticos airean (cada uno en sus medios de comunicación afines, que cada vez lo son más) tras las elecciones de turno, ahora las de Aragón (el mes que viene las de Castilla y León y ya verán cómo ocurre lo mismo). En el caso de que el resultado haya sido favorable, siempre el mérito es propio y, al revés, cuando ha sido negativo, el culpable es el contrario porque ha alimentado los apoyos del que ha salido beneficiado. Pero, bueno, así es la vida, la vida cotidiana, me refiero, que nos resulta imposible aceptar nuestros defectos y errores salvo que, al hacerlo, saquemos algo a........
