menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Solidaridad de diseño

23 0
05.10.2026

Hubo un tiempo en que los escenarios de este país servían de trinchera. Hoy solo son pasarelas de una superioridad moral impostada, financiada con dinero público. La indignación de nuestra aristocracia cultural, esos actores, actrices, cantantes y directores de cine mal llamados "progresistas", tiene un GPS ideológico muy preciso. Saben perfectamente cuándo rugir y cuándo callar, porque en el manual del buen artista subvencionado, el dolor solo merece una pancarta si el culpable lleva corbata de derechas.

Es fascinante ver cómo se les quiebra la voz y se les llenan los ojos de lágrimas ante las cámaras cuando el desahucio ocurre en........

© La Opinión de Zamora