La trampa del ladrillo
Una joven mira los anuncios de pisos en alquiler en la fachada de una inmobiliaria . / JONÁS HERRERA
La vivienda en España ha dejado de ser un derecho para convertirse en una trampa. Durante décadas, el esfuerzo y un empleo estable eran suficientes para comprar un piso o pagar un alquiler digno. Hoy, esa promesa está muerta. España ya no es un país de propietarios; se ha convertido en un país de herederos y rentistas, provocando la mayor fractura social en generaciones.
Los números no mienten. En los últimos cinco años, el precio de los pisos ha subido un........
