El precio de la desesperación
El cayuco que partió desde Gambia el 7 de agosto / La Provincia
Pagar hasta 9.000 euros por una plaza en una embarcación precaria no es un misterio económico, es el resultado de un sistema de extorsión global que exprime a los más vulnerables. Mientras el debate político se centra en las fronteras, las redes criminales operan como multinacionales del terror, cobrando tarifas de lujo por viajes que, en demasiados casos, terminan en el fondo del mar.
Quien paga 9.000 euros por una plaza en una patera no está operando desde la indefensión, sino desde una lógica financiera brutal. El debate........
