Por una copa de vino
Una persona sirve una copa de vino durante la XXIII edición de 'Madrid Fusión Alimentos de España'. / EP
Los atletas campeones en los juegos olímpicos y en otros juegos panhelénicos recibían una jarra con su nombre inscrito y la competición en la que habían triunfado. Lo sabemos porque los arqueólogos las han encontrado en los enterramientos de los campeones. También sabemos por los restos que fueron usadas para beber vino, que por entonces era más sano que el agua, tantas veces contaminada y origen de epidemias de cólera.
En nuestra tradición actual, consideramos insano el alcohol para la práctica deportiva, lo que puede explicar algunos comportamientos coléricos en determinados competidores, como por ejemplo los jugadores argentinos en la final del mundial de fútbol de este domingo. En primer lugar, por su actitud en el terreno de juego, donde abusaron de tarascadas y entradas violentas sin balón o por la espalda, ante la permisividad de un árbitro que no puede excusarse en una presbicia prematura, si acaso en prescripción de Infantino. Además, montaron una trifulca nada más terminar el partido y dieron la espalda al equipo vencedor cuando recibió los trofeos. Toda una demostración de su categoría como deportistas, pues al menos en la educación recibida por el resto del mundo, es en la derrota donde se reconoce al........
