Dos soberbias estériles y un soberbio campeón
Luis Enrique, del PSG, con la medalla de campeón y la camiseta de la Fundación Xana.
A veces nos sorprenden actitudes innecesarias en personajes de postín. Salidas de tono o decisiones intempestivas que no cuadran con ellos y les restan en lugar de sumarles. Lo único bueno es que nos ayuda a comprender que por grandes que parezcan son tan humanos como nosotros.
Joan Laporta y Deco han vuelto a tropezar con Julián Álvarez y el Atlético en la misma piedra que el pasado año con Nico Williamns y el Atlhetic. Negociar con futbolistas que tienen contrato con otros clubes, además de poco ético demuestra una prepotencia que raya en el desprecio a sus semejantes. El complejo de superioridad desmedido que sigue a toda soberbia desbocada.
Ante este nuevo vodevil, el Atlético de Madrid, en vez de patalear, tuvo la inteligencia de responderles a bote pronto con una humorada en la que se nota la mano de su presidente Cerezo. Vestir a Pedri, Lamine y Raphinha con la zamarra colchonera y ofrecer por sus fichajes entradas para un concierto, propaganda y chucherías, denota una inteligencia inusual en las broncas que acarrean cada verano algunos........
