Lucas, alumno aventajado de las peores prácticas sanchistas
Si por algo se ha caracterizado Pedro Sánchez desde que irrumpió en el poder vía moción de censura, y a caballo de comunistas bolivarianos, independentistas, golpistas y herederos de ETA, es por su utilización escandalosamente partidista de los resortes del Estado y sus instituciones. Desde el mismísimo Tribunal Constitucional, pasando por el CIS y RTVE, hasta Indra, Correos o Adif. Lo que, por cierto, ha llevado en muchos casos aparejadas tramas de corrupción, con comisiones, mordidas e incluso colocación de ‘sobrinas’. Ningún organismo público que dependa de la Administración central, o empresa en la que el Estado tenga participación, se ha liberado de las garras de un sanchismo acaparador, que tiene como norte el poder por el poder, precisamente con el objetivo de garantizarse su permanencia en él.
Pues bien: una vez más, el delegado de Sánchez en la Región Francisco Lucas ha vuelto a demostrar que es un alumno aventajado de las peores prácticas sanchistas. Mientras en la Asamblea Regional el Partido Popular presentaba una moción para exigir al Gobierno de España que nos dote de las infraestructuras ferroviarias que merecemos, el señor Lucas utilizaba los recursos públicos, los medios oficiales y el personal de la delegación del Gobierno para intentar contrarrestar esa iniciativa política.
Es algo inaceptable. Porque hay que distinguir entre el debate que se produce en la Cámara autonómica por parte de los representantes políticos de los ciudadanos de la Región, y convertir una institución del Estado en un instrumento de respuesta partidista. Resulta increíble que tengamos que aclarar que las instituciones no son sedes de partido, sino que están para servir a todos, para atender las necesidades de los ciudadanos.
Cuando el delegado del Gobierno utiliza los recursos públicos para responder a una iniciativa parlamentaria, traslada un mensaje muy peligroso: que los medios pagados por todos se ponen al servicio de unos. Lo que supone romper un principio básico de cualquier democracia.
No se trata de una opinión personal en redes sociales, ni de una rueda de prensa de partido. Es ni más ni menos que utilizar la estructura del Estado, pagada con el dinero de todos los españoles, para contestar políticamente a una iniciativa parlamentaria del Partido Popular. No es normal, ni aceptable, ni democrático.
Porque si permitimos que esta anormalidad política se convierta en costumbre, mañana cualquier Administración podrá usar recursos públicos para combatir a la oposición. Y entonces nuestro régimen político correrá el riesgo de ser democrático tan solo en el nombre.
Mientras, por ejemplo, nuestra Región sigue reclamando infraestructuras hidráulicas esenciales, mientras seguimos esperando actuaciones del Gobierno de Sánchez para garantizar seguridad y recursos hídricos, la delegación dirigida por el señor Lucas solo se muestra rápida y audaz… para responder a una moción del Partido Popular.
Para eso sí hay medios, presupuestos, gabinetes o asesores. Para hacer oposicion al PP sí hay tiempo y recursos. Pero para renovar la impulsión que impediría la llegada de agua dulce al Mar Menor por la rambla del Albujón, ni tiempo, ni recursos, ni voluntad. Pero para las presas, los diques, los colectores y las obras que protegen a nuestros vecinos, seguimos esperando.
Porque aquí, en nuestra tierra, somos líderes mundiales en depuración y reutilización. Pero, al mismo tiempo, padecemos un déficit escandaloso en seguridad frente a danas y un abandono en las obras que deben garantizar que el agua llegue donde más falta hace.
Porque mientras la depuración y la reutilización, competencias regionales, son referencia en el mundo, el Gobierno de Sánchez sigue sin ejecutar las infraestructuras que dependen de ellos: diques, presas, colectores, encauzamientos y correcciones hidrológicas imprescindibles para proteger a nuestros ciudadanos.
Noticias relacionadas y más
Sánchez promociona a sus candidatos con el dinero de todos
El PSOE debe explicar si paga un pseudomedio con el dinero de todos
La esperanza del último verano de Pedro Sánchez
Mientras los ciudadanos de la Región miramos inquietos al cielo cada vez que llueve por la falta de inversiones en obras de defensa frente a inundaciones, el señor Lucas se dedica a utilizar el dinero de todos para responder al PP. Sanchismo puro y duro, al que afortunadamente le queda poco tiempo para seguir haciendo daño.
Suscríbete para seguir leyendo
