Conversaciones de verano
El mes de agosto está hecho para pasar calor y descansar. Será por eso, que las conversaciones son más intrascendentes que en otros meses. Y si fuera importante la discusión, nunca llega la sangre al río, porque nadie quiere aguar las vacaciones. Hasta los que sentencian de forma infalible, cual Papa, en las tertulias radiofónicas o televisivas, aunque no tengan ni el Bachiller acabado, se toman unas vacaciones en sus afirmaciones generalmente partidistas.
Alguna vez ya me he referido a esas conversaciones intrascendentes de agosto. Una vez, narré una conversación entre varias amigas granadinas poniendo a caldo al novio de una tercera, que por supuesto no estaba con ellas en ese momento. Titulé el articulo el sieso, el apollardao y el salío. En otra ocasión, paseando por Santiago de la Ribera, escuché a una madre decir a su hija, quien realmente veranea es tu marido, tú simplemente cambias de casa. Como se hayan divorciado, a lo mejor la tiene ahora en su casa, y le estaría bien empleado, por ejercer de suegra maligna, que por otra parte y dicho sea de paso no es lo habitual, porque........
