'Un mundo feliz’
Recuerdo cuánto me impactó aquella novela y con qué impaciencia empecé a leerla. Quería descubrir ese mundo futurible en el que los humanos estábamos programados para cumplir un destino predeterminado. No por un ente humanista o filantrópico, sino por una fría maquinaria burocrática que, despojada de todo sentimiento, dictaminaba quién debía hacer qué.
Ayer, a las seis de la tarde, se hizo realidad el mundo de Aldous Huxley. Ayer se prescindió de un individuo que no era un Alfa, sino alguien considerado totalmente reemplazable. Noelia Castillo ha representado la anodina existencia de........
