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¿Emancipación o ensoñación?

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24.04.2026

‘Influencer’ creando contenido / l.o.

Una primicia informativa. Aunque sea del mundo editorial, pienso que los lectores del filósofo español Javier Echeverría Esponza estamos de enhorabuena. Ya está en prensa su nuevo libro: ‘¡No hay derecho! Contra las nubes y la tecnodominación feudal’. Y lo sé de buena tinta, como decían los agentes de la T.I.A, Mortadelo y Filemón, gracias a un amable correo electrónico del autor de ‘Los señores del aire. Telépolis: El Tercer Entorno’ (1999).

Pues vaya noticia, me dirán, en comparación con la quema del ‘Judas’ folclórico de Netanyahu en el El Burgo, la crisis del Real Madrid por el bajo rendimiento de sus esclavizados millonarios o la futura huelga de fabricantes de púas para bandurria en el alto Ampurdán, pongamos por caso. Corren tiempos en los que los pensadores de prestigio son pocos y encima, tienen que abonar una especie de arancel trumpiano o acto de piratería iraní en el estrecho de Ormuz, pagadero en yuanes chinos, a las editoriales bien situadas en el mercado por poder publicar. Por este motivo, corren tiempos en los que hay casi más autores sedientos de mostrar al mundo por escrito sus antojos, que lectores potenciales de sus buenas nuevas, y gran parte de los intelectuales de pura cepa se lanzan a las autoediciones y a entrar en las pujas del ciberespacio para lograr aumentar o mantener su notoriedad. Vamos, que hoy escribe cualquiera y casi nadie lee, a no ser refritos de titulares de prensa a píldoras recreativas de Tik-Tok aderezadas con el auto-tune del reggaetón.

Y en este contexto emerge la figura del ‘influencer’, del presunto creador de opinión en las redes sociales, residente en Andorra para evitar la tributación a Hacienda. Precisamente, yo también tengo mis particulares influencers y no defraudan al fisco, que yo sepa. Proceden en su mayoría de una de las áreas de conocimiento que he practicado con deleite y por la que siento un especial cariño: la Filosofía de la Ciencia, desde sus cátedras universitarias o el ocio protegido de la jubilación. Tanto Javier Echeverría (con su dedicación a la filosofía de las matemáticas, de la física y de la tecnología), como Jesús Zamora Bonilla (en el terreno de la economía), Pablo de Lora (dentro de la Filosofía del Derecho, intentando desentrañar el alcance de los desafía ético-jurídicos fruto del avance de la biomedicina, nuestro Antonio Dieguez –que lleva un llavero con la efigie de Darwin, a pesar de que le preguntan que si es Fray Leopoldo, para mostrarnos que la biología es su modelo estrella, o el polifacético Fernando Broncano (especialmente sensible a la filosofía de la tecnología y a los problemas morales y........

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